Viernes, 13 de Enero de 2012 11:22

Consejos para hacer más divertidas las comidas II

Está es la segunda parte del artículo en el que os contamos algunos consejos para hacer más divertidas las comidas. A continuación os mostramos más recomendaciones.

4. Las verduras en otros alimentos

Las verduras se pueden combinar con muchos alimentos para hacer menos problemática su ingesta en los menús infantiles:
•    Con los huevos: podemos preparar huevos con queso y tomate, huevos sobre tostadas con espinacas, revueltos con champiñón y jamón. No debemos olvidar la tortilla, que nos sirve muy bien para camuflarle las verduras y las podemos hacer de infinidad de cosas (champiñón, espinacas, judías verdes, patatas, pimientos, espárragos, etc).
•    Con pescado: filetes de gallo con ensalada (ésta lleva arroz, judías verdes partidas y cocidas, zanahoria picada, apio picado, tomate troceado), pastel de pescado y verduras, pescado relleno, flan de espinacas y gambas, etc.
•    Con carne: tiras de pollo empanadas con salsa de tomate, hamburguesitas de pollo y calabacín, hamburguesitas de pollo y zanahorias (para realizarlas basta con cortar las zanahorias y los calabacines en cuadritos pequeños y freírlos con un poco de cebolla, mezclar esto con la carne y proceder a hacer la hamburguesa de la forma habitual, se puede usar también carne de ternera y de cerdo), espinacas salteadas con jamón, etc.
•    Con arroz: Paella de verduras, ensaladas de arroz (con maíz, zanahorias, aceitunas, pimiento morrón champiñón), arroz tres y cinco delicias, etc.
•    Con pasta: canelones de acelgas, lazos de pasta con salchichas y espinacas, espaguetis con champiñones, bacon y nata, lasaña, canelones y macarrones de carne (junto con ella haremos un sofrito con tomate, zanahoria, cebolla, puerro).
•    Con legumbres: Nos admiten diferentes formas como añadirle a los potajes (garbanzos y lentejas) trocitos de zanahorias, judías verdes, espinacas, etc. También se pueden preparar ensaladas (de garbanzos, con tomatito cereza, bonito y lechuga).

5. Legumbres en otros formatos

•    Para que las legumbres no sean rechazadas por los niños, se pueden preparar como si fueran falafels, que se hacen con el garbanzo crudo remojado, colado y pasado por la trituradora, añadiendo ajo, comino, cebolla cruda, perejil y huevo hasta obtener una masa compacta que podemos freír o hacer al horno. Se acompaña con una salsa hecha con yogurt y pepino muy picado.
•    Otra forma es hacer croquetas, en ese caso las añado enteras mezcladas con la masa de bechamel muy densa y con cebollita fritita previamente. Para comerlas preparo una salsa de tomate o un pisto de acompañamiento.
•    Con las alubias podemos conseguir un paté igual de cremoso y sabroso ideal para mojar y picar panecillos, grisines o varitas de verduras. Es una forma de que los niños coman legumbres más allá de los típicos potajes. Es hora de hacer platos más frescos y ligeros con las legumbres. Esta receta es ideal para servir en un buffet para una fiesta de cumpleaños o con otro motivo en la que los niños no están sentados a la mesa.

6. ¿Cómo hacer que los niños coman las lentejas?

Mi truco es pasárselo en forma de puré ya que no es fácil que los niños se coman las legumbres. De un modo sencillo podremos añadir otra serie de condimentos que puedan disfrazar el sabor de la lenteja si no les gusta.

Muchos niños comen por la vista. Cuando ven un plato de lentejas muchos pequeños ya no quieren por el simple hecho de verlas y automáticamente dicen que no les gustan. Una opción para que coman lentejas es triturarlas en puré mezcladas con una buena cantidad de patatas.

Publicado en Dieta divertida

En estos artículos os daremos algunas claves con las que vuestro hijos encontrarán más divertido sentarse a la mesa:

1. Si no quiere comer, hay que hacer de la hora de la comida un momento más atractivo

Haz que intervenga en el “ritual” de la comida. Es muy importante la educación nutricional a estas edades ya que es determinante para tener buenos hábitos en el futuro.  A cada edad puede realizar una labor:
•    A partir de los 18 meses, puedes comenzar a llevarle al mercado y enseñarle las verduras y frutas por colores y por nombres. Una vez en casa, déjale ayudarte a ordenarlas, lavarlas y colocarlas en el plato o la fuente una vez cortadas.
•    A los 2 años pídeles que ayuden a elegir el mantel, a poner las servilletas o coger flores para el centro de la mesa.
•    Desde los 3 años, si sus movimientos son ya suficientemente coordinados pueden colaborar colocando los platos y cubiertos en la mesa.
•    A partir de los 4 años puede ayudarte o hacer él mismo una receta sencilla, bajo tu supervisión y que sin duda le abrirá el apetito. Si después de esto el niño sigue sin tener hambre, pídele que se siente en la mesa aunque no coma. Lo importante es no hacer un drama de la alimentación. Es importante crear un clima de actitudes positivas y no utilizar la comida o determinados alimentos como premio o castigo. En lo que respecta al menú, proponle que elija entre algunos platos, pero hazle comprender desde el principio que no está en un restaurante a la carta.
•    Y sobre todo, con los niños, es muy importante dar un buen ejemplo. Los niños aprenden por imitación y muchos hábitos que tendrán en el futuro dependerán de lo que hayan aprendido de sus mayores.

2. Platos de verdura y fruta más atractivos

En ocasiones, que los más pequeños tomen algunos alimentos como la fruta o la verdura puede resultar una pesadilla. Con algunos trucos podemos conseguir engatusar los estómagos más caprichosos para que coman de todo:
•    Sé creativo cuando prepares los platos, varía las formas de las verduras, córtalas de diferentes formas, en palitos por ejemplo, que podrán mojar en salsas (purés) de colores y texturas diferentes.
•    Corta la fruta en pequeños trozos y ensártala en un palito a modo de brocheta.
•    Haz macedonias de fruta o distintas verduras a la plancha.
•    Para combinarlas con lácteos, puedes tomar un yogurt con fresas, o echar sobre un plátano un yogur natural.
•    Haz una cara de payaso: ojos de aceitunas, nariz de champiñón, boca con un pimiento morrón y orejas con rodajas de tomate.
•    Prepara sándwiches vegetales en forma circular, canapés cortados en triángulos, bocadillos, ensaladas a modo de arco iris, pasteles de verduras...

Utiliza tu imaginación para hacer agradable los platos que menos le gustan. No hay duda que ese momento festivo le gustará y le hará olvidar que bajo esos adornos de colores se encuentra el puré de zanahoria que tanto le desanima.

3.  La socorrida sopa

Este plato tan querido por los niños puede servir para introducirlos en el consumo de verduras. Una opción es preparar un caldo con verduras variadas y prepararles sopas de fideos, estrellitas, letras o de lo que ellos quieran. Incluso se puede utilizar el puré de verduras en las sopas con una doble función, bien para espesarla o para añadir sabor.

Puedes leer más consejos en la segunda parte de este artículo.

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