Como contábamos en nuestro anterior artículo, os proponemos unos consejos para que los más pequeños tengas una alimentación sana y disfruten comiendo de forma saludable.
6. Se puede picar entre horas, pero hay que hacerlo bien
A menudo pasan muchas horas entre el desayuno y la comida a medio día y entre la comida y la cena. Un tentempié o aperitivo a media mañana y para merendar son una buena opción para no llegar con excesivo hambre a las comidas.
Son una opción para complementar una alimentación saludable ya que son momentos excelentes para introducir en la alimentación de los niños fruta, cereales, lácteos. También puede ser bocadillo o verduras frescas, como apio o zanahorias. Lo más sano para mantener una dieta equilibrada es seleccionar alimentos muy variados.
7. Cinco raciones de fruta y verdura
Son alimentos ricos en agua, vitaminas, minerales y fibra, por lo que es importante alcanzar una ingesta de cinco raciones diarias de estos grupos. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una manzana o un plátano entre horas y dos tipos de verdura en las comidas.
8. Las grasas saturadas son perjudiciales para la salud
Los alimentos ricos en grasas saturadas atraen mucho a los niños por su sabor. Sin embargo, el poder saciante de estos alimentos es menor que el de, por ejemplo, alimentos ricos en fibra, por lo que incitan a consumir más alimentos y en menor espacio de tiempo.
La grasa es importante en un contexto de dieta saludable y se debe potenciar el consumo de grasa procedente de frutos secos, aceite de oliva y pescado. No hay que abusar de alimentos grasos como la mantequilla, las cremas, los alimentos fritos, las tartas saladas o la bollería.
9. Tras la comida, hay que cuidar los dientes
Para poder seguir una dieta sana es fundamental mantener la salud de los dientes ya que son indispensables en el acto de comer. Los niños deben aprender esta conducta desde pequeños. Para conservar una sonrisa espléndida es necesario cepillarse los dientes después de cada comida y no olvidar que, después del cepillado nocturno, no se debe comer nada más y hay que beber únicamente agua.
10. El ejercicio diario complementa una buena alimentación
Para completar un estilo de vida saludable hay que combinar la alimentación con la práctica habitual de actividad física. El ejercicio es indispensable para mantener en forma el corazón y fortalecer los huesos y contribuye a ser más positivos y mejorar el estado de ánimo. Es importante que los niños realicen algún tipo de ejercicio cada día, como ir caminando al colegio o subir las escaleras deprisa. También los juegos que practican en el recreo, como el fútbol o saltar a la cuerda, son un buen entrenamiento.
