Existen una serie de necesidades básicas en el niño que se convierten en esenciales a lo largo de su crecimiento. Estas necesidades son la cantidad de calorías, proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua que un individuo necesita para asegurar su crecimiento y mantenimiento de su organismo, todas ellas se satisfacen con una dieta equilibrada y variada, en la que las legumbres poseen un papel especialmente beneficioso.

El crecimiento y la talla definitiva de un niño se ven determinados por varios factores como el genético (la herencia) y la alimentación. En este segundo caso, es indispensable llevar a cabo una nutrición adecuada desde la niñez, que con el paso de los años genere hábitos alimentarios que adquiera la persona para toda la vida. De esta manera, se previenen estados de malnutrición y de déficit alimentario, que son especialmente graves si se producen en edades tempranas.

Para llevar a cabo una correcta alimentación es conveniente que sea variada, suficiente y bien distribuida (no menos de 4 comidas al día). Además, tiene que estar compuesta por alimentos variados y adecuados a la edad, con un aporte calórico suficiente para mantener el peso normal, y para evitar la malnutrición y la obesidad. En este sentido, la base de una buena alimentación debe incluir el consumo diario de alimentos de los cinco grupos de la pirámide alimentaria:

1. Lácteos

2. Carne, legumbres y huevos

3. Frutas y verduras

4. Harinas y cereales

5. Grasas y azúcares

El grupo de carne, legumbres y huevos representa una fuente indispensable de proteínas de buena calidad. Además, aportan el hierro necesario para el correcto crecimiento del niño.

En particular, las legumbres aportan una elevada cantidad de proteínas, en mayor o menor medida, como la soja, que es una de las legumbres más importantes en este aporte nutricional. También contienen hierro de origen animal, que combinado con vitamina C será mucho mejor aprovechado por el organismo.

Published in Creciendo y creciendo
Thursday, 18 November 2010 13:55

Las primeras legumbres

Durante el primer año de vida la leche es el alimento básico del niño. A partir del cuarto mes comienza la introducción progresiva de nuevos alimentos según el criterio profesional y en función de la madurez digestiva y la tolerancia individual a los nuevos alimentos.

Cereales (sin gluten), fruta, verdura, carne y pescado son los primeros alimentos que se introducen. A partir del año llega el turno de las legumbres.

Durante la infancia las legumbres se convierten en un alimento clave para su crecimiento y desarrollo. Los altos requerimientos de energía, vitaminas y minerales de esta etapa  y la escasa maduración digestiva en comparación con la de los adultos exigen que alimentos de alto valor nutritivo formen parte de su dieta habitual.

Ofrecer las primeras legumbres en forma de puré facilita  la digestión y mejora la aceptación al plato. Además de un modo sencillo podremos añadir otros alimentos que acepte menos o para completar los platos.

Published in Consejos