Website URL: http://twitter.com/#!/elhostal
Desde hace tiempo se lleva hablando de las capacidades antidepresivas de los alimentos. Los garbanzos producen triptófano, un aminoácido que promueve la liberación de serotonina, la llamada coloquialmente hormona de la felicidad.
Además de las propiedades nutricionales de esta legumbre, de sobra conocidas por los nutricionistas, se ha descubierto su habilidad para activar un buen estado de ánimo, lo que la potencia como una alimento básico en cualquier dieta equilibrada.
Podéis verlo en el siguiente enlace y decirnos qué os parece.
El norte de África es cuna de una gastronomía sobria pero exquisita, que saca partido a los alimentos más típicos de cada zona y que se distingue por grandes sopas, el empleo de carnés de cordero y de ave y de las legumbres y cereales, ingredientes sanos y nutritivos. Hoy nos acercamos a algunos de ellos.
La conocida como harira es una sopa típica de Marruecos, cuyos ingredientes base son la carne y las legumbres. Su origen remite al de plato tradicional reconstituyente tras el Ramadán, aunque su consumo se ha ido a otras épocas extendiendo como plato típico de la zona.
Acompañado de dátiles, pasteles de miel o huevos con comino, proporciona la energía suficiente para que el cuerpo recupere las fuerzas perdidas a causa de dicho ayuno.
La Chorba es una sopa o estofado de la cocina turca. La palabra se ha internacionalizado en las diferentes gastronomías y países del antiguo Imperio otomano, a menudo con significados y contenidos culinarios diferentes del original turco.
Túnez y Argelia son los países en los que más se consume tradicionalmente. La Chorba consiste en una sopa preparada con un picado de tomates, cebollas, zanahorias y calabacines, con carne de cordero, pollo o ternera, y sazonada con sal, pimienta, canela y perejil. Suele llevar garbanzos, lo que aporta un aporte nutricional de alta calidad.
El cuscús o marmaón es un plato tradicional de Marruecos y Argelia hecho a base de sémola de trigo (en la antigüedad estaba hecho de pequeñas migas de pan). Se le podría considerar como el plato principal en muchos de los pueblos del norte de África, y algunas familias lo cocinan diariamente.
Los granos de sémola de trigo de los que consta el cuscús suelen tener un tamaño medio de un milímetro de diámetro tras su cocinado.
El humus es un plato hecho a base de puré de garbanzos con zumo de limón, una crema a base de semillas de sésamo y aceite de oliva que, según la variante local, puede llevar además otros ingredientes como ajos, pimentón (generalmente espolvoreado).
Es un plato muy popular a lo largo y ancho de todo Oriente Medio, incluidos Israel, Líbano, Palestina, Turquía, Grecia, Siria, Armenia y Chipre. Lo incluimos en esta lista por su consumo en Egipto y su extensión por el arco mediterráneo.
La dieta mediterránea incluye alimentos deliciosos y saludables. La base de esta dieta son sobre todo productos de origen vegetal donde destaca el aceite de oliva. Está comprobado que esta dieta es una de las más recomendables para mantener la salud y prevenir enfermedades.
Sin embargo, el ritmo de vida actual nos aleja cada vez más de sus preceptos. Para mejorar nuestra dieta deberíamos tomar más frutas, verduras y legumbres. Y si puede ser se aconseja el consumo de alimentos frescos y de temporada ya que podremos degustar los productos con su características óptimas de sabor, olor.. y niveles de nutrientes.
Los principales alimentos que componen esta dieta son: el pan, la pasta, los cereales, el arroz, la patata que son ricos en hidratos de carbono; el aceite de oliva, que es la principal fuente de materia grasa y de ácidos grasos monoinsaturados muy beneficiosos para la salud cardiovascular; la fruta y verdura, que son la principal fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes y el pescado fuente importante de proteina.
Además el pescado azul aporta otro tipo de ácidos grasos (poliinsaturados) también muy beneficiosos para la salud. Otra fuente de proteina de relevancia en la dieta mediterránea son los productos lácteos, las aves y los huevos.
Las legumbres merecen especial atención por el perfil nutricional tan interesante que tienen. Su principal aporte de nutrientes son los carbohidratos pero además tienen una alta proporción de proteína vegetal y un bajo contenido en grasa.
También nos aportan minerales como el hierro, el magnesio, zinc o fósforo, vitaminas y fibra. Todo ello hace de las legumbres una pieza clave que contribuye a los efectos saludables atribuidos a la dieta mediterránea
El extracto liofilizado del jurel (T.Traschurus) contiene unas lipoproteínas que pueden intervenir reforzando el sistema inmune. Esto se debe a su efecto en las células y moléculas de la sangre que interviene en el sistema inmunitario. Así entre sus beneficios encontramos:
• Facilita la regulación de la función de los neutrófilos (células sanguíneas de la serie blanca que constituyen la primera línea de defensa).
• El aumento del número de leucocitos, monolitos, linfocitos y granulocitos, (células sanguíneas que conforman la siguiente barrera de defensa sanguínea.
• La regulación de los niveles de citoquinas y de inmunoglobulinas, moléculas que regulan la respuesta de nuestro sistema inmunológico. Esto, además, contribuye a reducir los síntomas de alergia.
Estas lipoproteínas del T.Traschurus también tienen acción hipolipemiante, es decir, ayudan a reducir el exceso de colesterol sanguíneo. Otros trabajos han considerado estas lipoproteínas estimulantes del tono físico.
Por lo tanto, parece ser que el consumo cotidiano de T. traschurus en el marco de una dieta equilibrada, consigue:
• Favorecer y reforzar las defensas del organismo
• Ayudar a la respuesta inmunológica frente a las infecciones
• Ayuda en los períodos de convalecencia
• Protege y revitaliza al organismo en los períodos de estrés físico y mental
• Favorece la recuperación en casos de astenia
En la Línea Salud se conjugan así los beneficios mencionados con los ya conocidos de las de las legumbres como son la ingesta de buena proteína, baja en grasa y la ingesta de una buena porción de fibra, que además de ayudar a mejorar el tránsito intestinal, ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de glucosa por lo que es un alimento que no debe de faltar en la alimentación del diabético, con los beneficios ya dichos de la ingesta de T. Traschurus.
Esto convierte a la Línea Salud de El Hostal en una innovadora línea de alimentos funcionales que ofrece beneficios para la salud a través del refuerzo del sistema inmunológico, a diferencia de otros productos a base de legumbres. Para conseguir los efectos beneficiosos de estas legumbres con extracto de jurel, se recomienda ingerir este producto al menos 2 ó 3 veces por semana.
Cuando preparamos ciertas comidas en las que es necesaria una especial atención a la sal, como pueden ser potajes, cocidos y otros platos caseros o "de puchero", corremos el peligro de que la comida nos quede sosa o muy salada si no medimos bien las cantidades, sobretodo si preparamos comida para muchas personas.
Si a pesar de tener cuidado con la cantidad de sal que echamos, cuando probamos la comida notamos que está salada, podemos compensar el sabor echando una patata pelada. Dejamos hervir la comida con la patata y ésta absorberá parte de la sal, equilibrando el sabor de nuestra comida.
¿A quién no le ha salido mal un plato alguna vez por culpa de una sartén que se pega? Si quieres evitar estropear tu sartén o que se te peguen los alimentos por utilizar una ya desgastada, en El Hostal te ofrecemos algunos trucos:
1. Un viejo truco es esparcir sal en el fondo de la sartén después del aceite. Al calentarse se creará una película que evitará que los alimentos se peguen.
2. Otra solución es untar el fondo con un trozo cebolla cada vez que vayas a usar la sartén, así evitarás que se pegue además de proporcionar a la comida un toque de sabor.
Son muchas las personas que tienen entre sus propósitos del nuevo año comenzar a alimentarse de una manera más saludable, sobre todo tras una época de excesos y descontrol nutricional. La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha estimado que la ganancia de peso en las pasadas fechas es de entre dos y cuatro kilos, un extra que cada vez es más complicado de equilibrar a medida que pasan los años.
La clave para una pérdida de peso saludable es mantener una alimentación equilibrada y variada durante todo el año, en la que se controlen las cantidades y se complemente con ejercicio. En este sentido y para mejorar nuestra alimentación, los expertos de Alimentos Naturales han condensado en este decálogo una serie de consejos con los que conseguir una nutrición completa y sana.
1. Los carbohidratos deben ser la base de la alimentación. Al menos la mitad de las calorías de la dieta deben provenir de alimentos ricos en carbohidratos. Este nutriente es la principal fuente de energía para el organismo y se encuentra en los cereales, arroz, pasta, patatas, pan y, por supuesto, también en las legumbres.
2. Aprovecha los alimentos poco procesados, frescos y de temporada. Esto te permitirá consumir productos en su mejor momento tanto desde el punto de vista organoléptico (sabor y aroma) como desde el punto de vista nutricional. La disponibilidad de vitaminas y minerales es mayor en productos frescos y mínimamente procesados.
3. Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. El aceite de oliva es el elemento básico de la dieta mediterránea y es la grasa culinaria más saludable.
4. Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos. Las frutas, verduras, hortalizas y legumbres son la principal fuente de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra de nuestra dieta. Las frutas, verduras y hortalizas aportan una gran cantidad de agua, las legumbres suponen una fuente importante de proteína y los frutos secos de grasas saludables.
5. Moderar el consumo de carnes grasas y consumir más pescado y huevos. La carne de ave y de conejo y determinados cortes de la vaca, buey y cerdo (lomo, solomillo) tienen menor contenido en grasa. Las carnes grasas deben consumirse con moderación en favor del pescado, que deberíamos consumir de al menos 2 piezas por semana.
6. Una correcta hidratación es importante para una alimentación saludable. Además del agua que aportan los alimentos (especialmente frutas y verduras) es necesario adquirir el hábito de beber, fundamentalmente agua, mínimo 5 vasos al día.
7. La variedad en la alimentación debe ser ley fundamental. Para gozar de buena salud, es necesario ingerir a diario alimentos de todos los grupos, ya que no existe un alimento que contenga todos los nutrientes que necesitamos a lo largo del día.
8. Consumir diariamente productos lácteos, preferentemente desnatados. Este grupo de alimentos es la principal fuente de calcio de la dieta. Además aportan vitaminas A y D, que también se pueden encontrar en los productos desnatados, con menos calorías y grasas.
9. Consumir cinco piezas de fruta al día. La fruta fresca se puede consumir en cualquier momento del día, en el desayuno, como postre o tentempié. El aporte de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra junto con su reducido aporte calórico contribuyen a conseguir una dieta saludable. Trata de tomar 5 raciones de fruta y verdura a diario.
10. El ejercicio diario complementa una buena alimentación. Para completar un estilo de vida saludable hay que combinar la alimentación con la práctica habitual de actividad física. El ejercicio nos ayudará a estar más positivos y elevará nuestro estado de ánimo.
Está es la segunda parte del artículo en el que os contamos algunos consejos para hacer más divertidas las comidas. A continuación os mostramos más recomendaciones.
Las verduras se pueden combinar con muchos alimentos para hacer menos problemática su ingesta en los menús infantiles:
• Con los huevos: podemos preparar huevos con queso y tomate, huevos sobre tostadas con espinacas, revueltos con champiñón y jamón. No debemos olvidar la tortilla, que nos sirve muy bien para camuflarle las verduras y las podemos hacer de infinidad de cosas (champiñón, espinacas, judías verdes, patatas, pimientos, espárragos, etc).
• Con pescado: filetes de gallo con ensalada (ésta lleva arroz, judías verdes partidas y cocidas, zanahoria picada, apio picado, tomate troceado), pastel de pescado y verduras, pescado relleno, flan de espinacas y gambas, etc.
• Con carne: tiras de pollo empanadas con salsa de tomate, hamburguesitas de pollo y calabacín, hamburguesitas de pollo y zanahorias (para realizarlas basta con cortar las zanahorias y los calabacines en cuadritos pequeños y freírlos con un poco de cebolla, mezclar esto con la carne y proceder a hacer la hamburguesa de la forma habitual, se puede usar también carne de ternera y de cerdo), espinacas salteadas con jamón, etc.
• Con arroz: Paella de verduras, ensaladas de arroz (con maíz, zanahorias, aceitunas, pimiento morrón champiñón), arroz tres y cinco delicias, etc.
• Con pasta: canelones de acelgas, lazos de pasta con salchichas y espinacas, espaguetis con champiñones, bacon y nata, lasaña, canelones y macarrones de carne (junto con ella haremos un sofrito con tomate, zanahoria, cebolla, puerro).
• Con legumbres: Nos admiten diferentes formas como añadirle a los potajes (garbanzos y lentejas) trocitos de zanahorias, judías verdes, espinacas, etc. También se pueden preparar ensaladas (de garbanzos, con tomatito cereza, bonito y lechuga).
• Para que las legumbres no sean rechazadas por los niños, se pueden preparar como si fueran falafels, que se hacen con el garbanzo crudo remojado, colado y pasado por la trituradora, añadiendo ajo, comino, cebolla cruda, perejil y huevo hasta obtener una masa compacta que podemos freír o hacer al horno. Se acompaña con una salsa hecha con yogurt y pepino muy picado.
• Otra forma es hacer croquetas, en ese caso las añado enteras mezcladas con la masa de bechamel muy densa y con cebollita fritita previamente. Para comerlas preparo una salsa de tomate o un pisto de acompañamiento.
• Con las alubias podemos conseguir un paté igual de cremoso y sabroso ideal para mojar y picar panecillos, grisines o varitas de verduras. Es una forma de que los niños coman legumbres más allá de los típicos potajes. Es hora de hacer platos más frescos y ligeros con las legumbres. Esta receta es ideal para servir en un buffet para una fiesta de cumpleaños o con otro motivo en la que los niños no están sentados a la mesa.
Mi truco es pasárselo en forma de puré ya que no es fácil que los niños se coman las legumbres. De un modo sencillo podremos añadir otra serie de condimentos que puedan disfrazar el sabor de la lenteja si no les gusta.
Muchos niños comen por la vista. Cuando ven un plato de lentejas muchos pequeños ya no quieren por el simple hecho de verlas y automáticamente dicen que no les gustan. Una opción para que coman lentejas es triturarlas en puré mezcladas con una buena cantidad de patatas.
En estos artículos os daremos algunas claves con las que vuestro hijos encontrarán más divertido sentarse a la mesa:
Haz que intervenga en el “ritual” de la comida. Es muy importante la educación nutricional a estas edades ya que es determinante para tener buenos hábitos en el futuro. A cada edad puede realizar una labor:
• A partir de los 18 meses, puedes comenzar a llevarle al mercado y enseñarle las verduras y frutas por colores y por nombres. Una vez en casa, déjale ayudarte a ordenarlas, lavarlas y colocarlas en el plato o la fuente una vez cortadas.
• A los 2 años pídeles que ayuden a elegir el mantel, a poner las servilletas o coger flores para el centro de la mesa.
• Desde los 3 años, si sus movimientos son ya suficientemente coordinados pueden colaborar colocando los platos y cubiertos en la mesa.
• A partir de los 4 años puede ayudarte o hacer él mismo una receta sencilla, bajo tu supervisión y que sin duda le abrirá el apetito. Si después de esto el niño sigue sin tener hambre, pídele que se siente en la mesa aunque no coma. Lo importante es no hacer un drama de la alimentación. Es importante crear un clima de actitudes positivas y no utilizar la comida o determinados alimentos como premio o castigo. En lo que respecta al menú, proponle que elija entre algunos platos, pero hazle comprender desde el principio que no está en un restaurante a la carta.
• Y sobre todo, con los niños, es muy importante dar un buen ejemplo. Los niños aprenden por imitación y muchos hábitos que tendrán en el futuro dependerán de lo que hayan aprendido de sus mayores.
En ocasiones, que los más pequeños tomen algunos alimentos como la fruta o la verdura puede resultar una pesadilla. Con algunos trucos podemos conseguir engatusar los estómagos más caprichosos para que coman de todo:
• Sé creativo cuando prepares los platos, varía las formas de las verduras, córtalas de diferentes formas, en palitos por ejemplo, que podrán mojar en salsas (purés) de colores y texturas diferentes.
• Corta la fruta en pequeños trozos y ensártala en un palito a modo de brocheta.
• Haz macedonias de fruta o distintas verduras a la plancha.
• Para combinarlas con lácteos, puedes tomar un yogurt con fresas, o echar sobre un plátano un yogur natural.
• Haz una cara de payaso: ojos de aceitunas, nariz de champiñón, boca con un pimiento morrón y orejas con rodajas de tomate.
• Prepara sándwiches vegetales en forma circular, canapés cortados en triángulos, bocadillos, ensaladas a modo de arco iris, pasteles de verduras...
Utiliza tu imaginación para hacer agradable los platos que menos le gustan. No hay duda que ese momento festivo le gustará y le hará olvidar que bajo esos adornos de colores se encuentra el puré de zanahoria que tanto le desanima.
Este plato tan querido por los niños puede servir para introducirlos en el consumo de verduras. Una opción es preparar un caldo con verduras variadas y prepararles sopas de fideos, estrellitas, letras o de lo que ellos quieran. Incluso se puede utilizar el puré de verduras en las sopas con una doble función, bien para espesarla o para añadir sabor.
Puedes leer más consejos en la segunda parte de este artículo.
Tengo dos hijos de 3 y 5 años y las horas de la comida con ellos se han convertido en un suplicio. El pequeño odia comer, es la peor hora del día para él, no soporta sentarse a la mesa para desayunar, comer, cenar… Creo que ya ha interiorizado ese momento con algo que no le gusta y da igual el alimento que haya sobre la mesa. Además, el mayor, después de tanto ver al pequeño, ha comenzado a comportarse de la misma manera, aunque su conducta carece de sentido ya que siempre ha comido bastante bien (normal). ¿Cómo puedo hacer que la comida sea más atractiva para ellos, que lleguen a disfrutarla, a pesar de que ya la relacionen con un momento “malo” para ellos?
Por lo que describes, tu problema se centra únicamente en tu hijo pequeño, ya que la conducta del mayor responde claramente a una imitación al pequeño, con el objetivo de atraer más tu atención y provocar en ti la misma reacción que ofreces al hijo pequeño. Por ello, solucionando las horas de la comida de tu hijo de 3 años se terminará el problema.
Para ello, procura no llamar tanto su atención en las comidas. No dejes que sea para él un momento traumático, si no quiere comer, es mejor no forzarle. Ante todo es importante crear un clima de actitudes positivas sin utilizar la comida como premio o castigo. Hay que tratar el tema de al alimentación con naturalidad explicando la importancia de ciertos hábitos saludables la salud.
Por otro lado, para que se sienta atraído por la comida, a la vez que reacciona ante tu cambio de postura, los alimentos pueden presentarse de una manera más divertida, cuidando sobre todo la presentación y haciéndoles partícipes de la preparación de sus platos. Por ejemplo, pregúntale qué comida llevan los niños al cole para media mañana. Relacionará la hora de la comida con la que vive en el colegio y se sentirá más cómodo cuando lo haga en casa.
Hay que ser creativo cuando preparan los platos, corta las verduras de diferentes formas, en palitos por ejemplo, que podrán mojar en salsas (purés) de colores y texturas diferentes.
Una vez que empiecen a participar más del acto de comer desde la comprensión, también se le puede proponer al niño que ayude en las tareas de poner la mesa. Dale los platos y cubiertos y enséñale cómo se colocan, juega con los colores del mantel a la vez que aprende los procesos y ve felicitándole por hacerlo bien. Tarde o temprano los pequeños irán haciendo del momento de la comida uno de los mejores del día.