Cuando preparamos ciertas comidas en las que es necesaria una especial atención a la sal, como pueden ser potajes, cocidos y otros platos caseros o "de puchero", corremos el peligro de que la comida nos quede sosa o muy salada si no medimos bien las cantidades, sobretodo si preparamos comida para muchas personas.
Si a pesar de tener cuidado con la cantidad de sal que echamos, cuando probamos la comida notamos que está salada, podemos compensar el sabor echando una patata pelada. Dejamos hervir la comida con la patata y ésta absorberá parte de la sal, equilibrando el sabor de nuestra comida.
¿A quién no le ha salido mal un plato alguna vez por culpa de una sartén que se pega? Si quieres evitar estropear tu sartén o que se te peguen los alimentos por utilizar una ya desgastada, en El Hostal te ofrecemos algunos trucos:
1. Un viejo truco es esparcir sal en el fondo de la sartén después del aceite. Al calentarse se creará una película que evitará que los alimentos se peguen.
2. Otra solución es untar el fondo con un trozo cebolla cada vez que vayas a usar la sartén, así evitarás que se pegue además de proporcionar a la comida un toque de sabor.